lunes, 3 de noviembre de 2014

Palabras del Papa. 2 de noviembre 2014

Homilías del Papa y Temas sacerdotales

Imagen de archivo

Palabras del Papa.

En el día de Todos los Santos:
 Una muchedumbre de santos desconocidos y en tribulación

Ciudad del Vaticano, 2 de noviembre 2014 (VIS).-·El Papa Francisco presidió en el Cementerio romano del Verano, ayer 1 de noviembre, la misa en la Solemnidad de Todos los Santos en la que participaron numerosos fieles romanos. Durante la celebración se expusieron para la veneración de los fieles, las reliquias de Juan XXIII y Juan Pablo II, los dos papas canonizados recientemente y al final de la liturgia, el Santo Padre bendijo las tumbas.

Francisco basándose en la lectura del Apocalipsis habló en su homilía de la devastación de la creación provocada por la humanidad y de la multitud de pueblos que sufren tribulaciones cuya única esperanza está puesta en Dios. Citando la primea lectura en la que el Ángel ordena a los cuatro ángeles a los que se les ha concedido asolar el planeta, : ''No devastéis ni la tierra, ni el mar, ni las plantas, el Papa afirmó: ''Nosotros somos capaces de devastar la Tierra mejor que los ángeles. Y es lo que estamos haciendo: devastar la Creación... la vida,...la cultura, devastar los valores, devastar la esperanza. Y ¡cuánto necesitamos la fuerza del Señor para que nos selle con su amor y con su fuerza para detener esta loca carrera de destrucción!. Destrucción de lo que Él nos dio ; de las cosas más hermosas que hizo por nosotros, para que las hiciéramos crecer, dar frutos.

El hombre - prosiguió- se ha adueñado de todo, se cree Dios, se cree el rey. Y las guerras... continúan, no para sembrar semillas de vida, sino para destruir. Es la industria de la destrucción. Es también un sistema de vida: cuando las cosas no se pueden componer, se descartan: se descartan los niños, los ancianos, los jóvenes sin trabajo... los pueblos''.

En la misma lectura San Juan habla de una muchedumbre inmensa, incontable, de toda nación, tribu, pueblo y lengua. Una multitud que el Papa asoció a la gente, a los pobres que ''para salvar la vida deben escapar de sus casas, de sus pueblos.. y que viven en tiendas de campaña, con frío, sin medicinas y hambrientos porque el 'dios-hombre' se ha apoderado de la Creación, de todo lo hermoso que Dios hizo para nosotros... Y esto no es una historia antigua: sucede hoy...Pero parece que esta gente, que estos niños hambrientos y enfermos no cuentan que son de otra especie, que no son humanos. Y esta muchedumbre está delante de Dios y pide: “¡Por favor, salvación! ¡Por favor, paz! ¡Por favor, pan! ¡Por favor, trabajo...Y entre los perseguidos están los que lo son a causa de la fe''.

El Papa comparó a esta multitud con la muchedumbre vestida de blanco que ha lavado su vestidura en la sangre del Cordero, como narra el Apocalipsis, y afirmó: ''Hoy... en el día de Todos los Santos, quisiera que pensáramos en todos estos, los santos desconocidos... En toda esta gente que viene de la gran tribulación; la mayor parte del mundo está en tribulación. Y el Señor santifica a este pueblo, pecador como nosotros, pero lo santifica con la tribulación''.

Y al final, la tercera imagen, Dios, es decir: la esperanza. ''Esta es la bendición del Señor que todavía nos queda : la esperanza. La esperanza de que tenga piedad de su pueblo, de aquellos que están en la gran tribulación. Que tenga también piedad de los destructores para que se conviertan...Pero ¿cuál debe ser nuestra actitud, si queremos entrar en este pueblo y caminar hacia el Padre, en este mundo de devastación, de guerras, de tribulación? Nuestra actitud... es la de las Bienaventuranzas. Solamente este camino nos llevará al encuentro con Dios. Solamente este camino nos salvará de la destrucción, de la devastación de la tierra, de la creación, de la moral, de la historia, de la familia, de todo. Solamente este camino: pero no será fácil. Nos acarreará problemas y persecuciones. Pero es el único que nos llevará adelante''.

¡Que el Señor nos ayude y nos de la gracia de esta esperanza, pero también la gracia de la valentía para salir de todo lo que es destrucción, devastación, relativismo de vida, exclusión de los otros, exclusión de los valores, exclusión de todo aquello que el Señor nos ha dado: exclusión de la paz! -exclamó el Papa al final-. ¡Que nos libre de todo esto, y nos de la gracia de caminar con la esperanza de encontrarnos un día cara a cara con Él. Y esta esperanza, hermanos y hermanas, es la que no defrauda''.



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