miércoles, 19 de noviembre de 2014

Médicos: Con la vida no se juega

Homilías del Papa y Temas sacerdotales

Con la vida no se juega

Se lo dice a los médicos

 el Papa Francisco


Con la vida no se juega

 A los médicos católicos el Papa

 pide opciones valientes

como la objeción de conciencia 

15 de Noviembre de 2014

Jugar con la vida es un «pecado contra Dios creador». La advertencia viene del Papa Francisco, que al hablar a los miembros de la Asociación de médicos católicos italianos —a quienes recibió en audiencia el sábado 15 de noviembre, por la mañana, en el aula Pablo VI— recordó que cada vida «es sagrada, válida e inviolable», y como tal «se debe amar, defender y cuidar».

El Pontífice alertó, en especial, acerca de esa actitud de «falsa compasión» que «considera una ayuda para la mujer favorecer el aborto, un acto de dignidad facilitar la eutanasia, una conquista científica “producir” un hijo considerado como un derecho en lugar de acogerlo como don; o usar vidas humanas como conejillos de laboratorio para salvar posiblemente a otras». La verdadera compasión evangélica, puntualizó, es, en cambio, la del buen samaritano, que se acerca, acompaña y ofrece ayuda concreta defendiendo y respetando la vida como «don de Dios». Un respeto que —aseguró— «a veces requiere opciones valientes y a contracorriente que, en circunstancias especiales, pueden llegar a la objeción de conciencia».

«Estamos viviendo una época de experimentaciones con la vida», denunció el Papa Francisco al reafirmar que la actitud de la Iglesia respecto al aborto no deriva de fundamentaciones religiosas o de especulaciones filosóficas sino de motivaciones esencialmente científicas, «porque allí —explicó— hay una vida humana y no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema». Lo mismo sucede con la eutanasia: no sólo para la eutanasia que se facilita sino también para la «eutanasia oculta» que hoy margina y descarta a los ancianos. Así, la invitación del Pontífice, que pidió a los médicos que «sean siempre servidores de la vida» en su «dignidad, sacralidad e inviolabilidad».
Papa Francisco

Publicar un comentario