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martes, 3 de junio de 2014

Homilía del Papa Francisco en las Misas en Santa Marta. 2014-05-30

Temas sacerdotales y Homilías del Papa.


La vida cristiana no es una fiesta, sino “alegría en esperanza”,
 dijo el Papa Francisco en su homilía

2014-05-30 Radio Vaticana
(RV).- (Con audio)   “Su tristeza se cambiará en alegría”. Esta promesa de Jesús a sus discípulos fue el centro de la homilía del Papa Francisco de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice proclamó como un himno a la alegría cristiana, que, observó, no se puede comprar, sino sólo recibir como don del Señor. La alegría de los cristianos, dijo, es “alegría en esperanza”.
San Pablo era muy valiente, porque tenía la fuerza del Señor. El Papa Francisco desarrolló su homilía a partir de esta constatación, centrada, como hemos dicho, en la alegría del cristiano. Ciertamente, observó, algunas veces también el Apóstol de las gentes tenía miedo. “Nos sucede a todos nosotros en la vida – añadió – que tengamos un poco de miedo”. Y nos preguntamos – dijo el Papa – si “no sería mejor bajar un poco el nivel y no ser tan cristianos y buscar un compromiso con el mundo”. Pero Pablo – prosiguió – sabía que cuanto “él hacía no les gustaba a los judíos ni a los paganos”, pero no se detiene y por eso debe soportar problemas y persecuciones. Y esto – agregó Francisco – “nos hace pensar en nuestros miedos, en nuestros temores”. A la vez que recordó que también Jesús en el Getsemaní tuvo miedo y angustia. Mientras en su despedida dice claramente a sus discípulos que el “mundo se alegrará” por sus sufrimientos, como sucederá con los primeros mártires en el Coliseo:
“Y nosotros debemos decirnos la verdad: no toda la vida cristiana es una fiesta. ¡No toda! Se llora, tantas veces se llora. Cuando estás enfermo; cuando tienes un problema en tu familia con un hijo, con una hija, la esposa, el marido; cuando ves que el sueldo no alcanza hasta fin de mes y tienes un hijo enfermo; cuando ves que no puedes pagar la cuota del crédito inmobiliario de la casa y se deben ir… Tantos problemas, tantos que nosotros tenemos. Pero Jesús nos dice: ‘¡No tengas miedo!’. ‘Sí, estarán tristes, llorarán y también la gente se alegrará, la gente que está contra ti’”.
“También hay otra tristeza – prosiguió el Papa –: la tristeza que nos llega a todos nosotros cuando vamos por un camino que no es bueno”. Cuando, “por decirlo sencillamente”, “vamos a comprar la alegría, la alegría, esa del mundo, esa del pecado, al final hay un vacío dentro de nosotros, hay tristeza”. Y ésta – reafirmó – “es la tristeza de la mala alegría”. La alegría cristiana, en cambio, “es alegría en esperanza, que llega”:
“Pero en el momento de la prueba nosotros no la vemos. Es una alegría que es purificada por las pruebas y también por las pruebas de todos los días: ‘Su tristeza se cambiará en alegría’. Pero cuando vas a lo de un enfermo o a lo de una enferma que sufre tanto es difícil decir: ‘¡Ánimo! ¡Coraje! ¡Mañana tendrás alegría!’. ¡No, no se puede decir! Debemos hacerla sentir como la hizo sentir Jesús. También nosotros, cuando estamos precisamente en la oscuridad, que no vemos nada: ‘Yo sé, Señor, que esta tristeza se cambiará en alegría. ¡No sé cómo, pero lo sé!’. Un acto de fe en el Señor. ¡Un acto de fe!”
Para comprender la tristeza que se transforma en alegría – dijo más adelante el Papa – Jesús toma el ejemplo de la mujer que da a luz: “Es verdad, en el parto la mujer sufre tanto, pero después, cuando el niño está con ella, se olvida”. Lo que queda, por tanto, es “la alegría de Jesús, una alegría purificada”. Esa es “la alegría que queda”. Una alegría – reconoció Francisco – “escondida en algunos momentos de la vida, que no se siente en los momentos feos, pero que viene después: una alegría en la esperanza”. Éste, por tanto, “es el mensaje de la Iglesia de hoy: ¡no tener miedo!”:
“Ser valeroso en el sufrimiento y pensar que después viene el Señor, después viene la alegría, después de la oscuridad sale el sol. Que el Señor nos de a todos nosotros esta alegría en la esperanza. Y el signo de que nosotros tenemos esta alegría en esperanza es la paz. Cuántos enfermos, que están en el final de la vida, con los dolores, tienen esa paz en el alma… Ésta es la semilla de la alegría, ésta es la alegría en la esperanza, la paz. ‘¿Tú tienes paz en el alma en el momento de la oscuridad, en el momento de las dificultades, en el momento de las persecuciones, cuando todos se alegran por tu mal? ¿Tienes paz? Si tienes paz, tú tienes la semilla de aquella alegría que vendrá después’. Que el Señor nos haga comprender estas cosas”.
(María Fernanda Bernasconi – RV).

Homilía del Papa Francisco en las Misas en Santa Marta. 2014-05-30

Temas sacerdotales y Homilías del Papa.



Papa: la vida cristiana no es parte,
 sino "gozosos en la esperanza"

2014-05-30  Ciudad del Vaticano (RV) - "La tristeza de que se convertirá en alegría." La promesa de Jesús a sus discípulos en el centro de estribor misa de esta mañana del Papa Francisco en la Casa Santa Marta. En su homilía, el Pontífice hizo casi un himno a la alegría cristiana, que, señaló, no se puede comprar, pero sólo recibir como don del Señor. La alegría de los cristianos, también dijo que es "la alegría de la esperanza":

Sao Paulo "fue muy valiente", "porque él tenía la fuerza en el Señor". Papa Francisco desarrolló a partir de este hallazgo, la homilía, todo centrado en la alegría cristiana. Es cierto que hay, a veces incluso el Apóstol de los gentiles tenía miedo. "Le pasa a todos nosotros en la vida tienen un poco de miedo", añadió. Y la pregunta es si "sería mejor para bajar el nivel un poco y ser un poco no tanto cristiana y buscar un compromiso con el mundo." Pablo, sin embargo, sabía que lo que hizo no fue apreciado por cualquiera de los Judios o gentiles ", pero él no se detiene y, por tanto, debe soportar las dificultades y persecuciones. Esto, añadió, "nos hace pensar en nuestros miedos, nuestros temores." También en Getsemaní Jesús tuvo miedo, angustia. 

Y en su discurso de despedida, el Papa dijo a sus discípulos, que dice claramente que "el mundo se alegrará", por sus sufrimientos, como ocurrirá con los primeros mártires de la Coliseo: Y debemos decir la verdad: no toda la vida cristiana es una fiesta. No todo! 

Lloramos ... llorar con tanta frecuencia. Cuando usted está enfermo; Cuando una familia tiene un problema con el hijo, la hija, la esposa, el marido; cuando ves que el salario no alcanza el final del mes y usted tiene un niño enfermo; cuando ves que no puede pagar la hipoteca y debe salir de la casa ... Así que muchos problemas, tantos que tenemos. Pero Jesús nos dice: 'No tengas miedo'. -Sí, usted será triste y va a llorar incluso las personas se regocijarán con esto, las personas que están en contra de usted. 

' "Pero - continuó Francisco - hay otra tristeza: la tristeza que viene cuando nos dispusimos a no es bueno ". Cuando "comprado alegría, que el mundo, el pecado, y, finalmente, hay un vacío dentro de nosotros." Una tristeza que es malo alegría. En cambio, el cristiano es "Alégrense en la esperanza": Pero, en el momento de dificultad, que no vemos. Es una alegría que se purifica mediante ensayos, incluyendo todos los días. La tristeza se convertirá en gozo. Pero es difícil cuando visitamos a un paciente, que sufre mucho, diciendo: "¡Ánimo! ¡Ánimo! Mañana habrá alegría!. No puedes decir eso! Debemos hacer que se sienta como Jesús. Además, cuando estamos en la oscuridad, no vemos nada, 'Yo sé, Señor, que esta tristeza se convertirá en gozo. No sé cómo, pero sé! '. Un acto de fe en el Señor. ! Un acto de fe para entender que la tristeza se convierte en gozo, el Papa dijo, Jesús cita el ejemplo de la mujer que da a luz: "Es cierto, la mujer en el parto sufre tanto - dijo Francisco - pero luego, cuando es con el niño olvida ". Lo que queda, entonces, es "la alegría de Jesús, una alegría purificada." Una alegría, reconoció, "escondido en algunos momentos de la vida que no se sienten los malos momentos, pero lo que viene después: una alegría en la esperanza." 

Así que este es el "mensaje de la Iglesia hoy: no tengáis miedo!": Ser valiente en el sufrimiento y pensar que después venga el Señor, el gozo viene el sol por la noche. Que el Señor nos dará toda esta alegría en la esperanza. Y la señal de que tenemos esta esperanza es la alegría de la paz. ¿Cuántos pacientes que se encuentran al final de la vida, los dolores tienen que la paz en el alma ... 

Esta es la semilla de la alegría, esta es la alegría de la esperanza, de la paz. Si usted tiene paz, entonces tiene la semilla de la alegría que vendrá después. Que el Señor haga que entendamos estas cosas. (SP / BF)