miércoles, 9 de octubre de 2013

Enseñanzas del papa Francisco (B) de la 27

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
Enseñanzas del papa Francisco (B)
Presentation Transcript
 en tres entregas. 2-22:   23-43;   44-63

Enseñanzas del Papa Francisco, 2ª
Nº.   23-43

23. "Bajen en medio de sus fieles, incluso en las periferias de sus diócesis y en todas las ‘periferias existenciales’, donde hay sufrimiento, soledad, degradación humana.

24. La presencia pastoral significa caminar con el pueblo de Dios: delante, señalando el camino; en el medio, para fortalecer en la unidad; detrás, para que nadie quede atrás, pero, sobre todo, para seguir el olfato que tiene el pueblo de Dios para encontrar nuevos caminos".
25. "No es solo con la palabra, sino sobre todo con el testimonio concreto de nuestra vida que somos maestros y educadores de nuestro pueblo"
26. "El tercer y último elemento: quedarse con el rebaño. Me refiero a la estabilidad, que tiene dos aspectos específicos: ‘permanecer’ en la diócesis, y permanecer en ‘esta’ diócesis, sin buscar cambios o promociones.


27. No se puede conocer, realmente, como pastores, el propio rebaño, caminar delante, en medio y detrás de él, cuidarlo con la enseñanza, la administración de los Sacramentos y el testimonio de vida, si no permanecemos en la diócesis".


28. En una entrevista concedida a la revista jesuita La Civiltá Cattolica dijo refiriéndose a las mujeres: "la Iglesia no puede ser ella misma sin la mujer y el papel que esta desempeña. La mujer es imprescindible para la Iglesia. María, una mujer, es más importante que los obispos. Digo esto porque no hay que confundir la función con la dignidad.


29. Refiriéndose a como es su vida de oración dijo: “la oración es para mí siempre una oración ‘memoriosa’, llena de memoria, de recuerdos, incluso de memoria de mi historia o de lo que el Señor ha hecho en su Iglesia o en una parroquia concreta”.
30. “Para mí, se trata de la memoria de que habla san Ignacio en la primera Semana de los Ejercicios, en el encuentro misericordioso con Cristo Crucificado. Y me pregunto: ‘¿Qué he hecho yo por Cristo? ¿Qué hago por Cristo? ¿Qué debo hacer por Cristo?’”.


31. “Es la memoria de la que habla también Ignacio en la Contemplación para alcanzar amor, cuando nos pide que traigamos a la memoria los beneficios recibidos”.
32. “sobre todo, sé que el Señor me tiene en su memoria. Yo puedo olvidarme de Él, pero yo sé que Él jamás se olvida de mí”.


33. La memoria, funda radicalmente el corazón del jesuita: es la memoria de la gracia, la memoria de la que se habla en el Deuteronomio, la memoria de las acciones de Dios que están en la base de la alianza entre Dios y su pueblo. Esta es la memoria que me hace hijo y que me hace también ser padre”.


34. “rezo el Oficio todas las mañanas. Me gusta rezar con los Salmos. Después, inmediatamente, celebro la Misa y Rezo el Rosario todos los días”.


35. “Lo que verdaderamente prefiero es la Adoración vespertina, incluso cuando me distraigo pensando en otras cosas o cuando llego a dormirme rezando. Por la tarde, por tanto, entre las siete y las ocho, estoy ante el Santísimo en una hora de adoración. Pero rezo también en mis esperas al dentista y en otros momentos de la jornada”.

36. En palabras dirigidas a ginecólogos católicos dijo: Una difundida mentalidad de lo útil, de la ‘cultura del descarte’, que hoy esclaviza los corazones y las inteligencias de tantos, tiene un altísimo costo: exige eliminar seres humanos, sobre todo si física o socialmente son más débiles.


El misterio de la Vida, la cultura de la Vida, 
Porque no se respeta en el seno materno
37. Nuestra respuesta a esta mentalidad es un ‘sí’ decidido y sin vacilaciones a la vida.


38. Las cosas tienen un precio y se pueden vender, pero las personas tienen una dignidad, valen más que las cosas y no tienen precio. Muchas veces nos encontramos ante situaciones donde vemos que lo que menos cuesta es la vida.
39. Por esto la atención a la vida humana en su totalidad se ha convertido en los últimos tiempos en una verdadera prioridad del Magisterio de la Iglesia, particularmente a aquella mayormente indefensa, es decir los que tienen discapacidad, los enfermos, el nasciturus, el niño, el anciano, que es la vida más indefensa.
40. En el ser humano frágil cada uno de nosotros está invitado a reconocer el rostro del Señor, que en su carne humana ha experimentado la indiferencia y la soledad a la que con frecuencia condenamos a los más pobres, ya sea en países en vías de desarrollo, ya sea en las sociedades más pudientes.


41. Todo niño no nacido, pero condenado injustamente a ser abortado, tiene el rostro de Jesucristo, tiene el rostro del Señor, que antes incluso de nacer y luego apenas nacido ha experimentado el rechazo del mundo.


42. Y todo anciano incluso si está enfermo o al final de sus días, porta en sí el rostro de Cristo. ¡No se pueden descartar, como nos propone la ‘cultura del descarte’! ¡No se pueden descartar!
43. ‘sean testimonio y difusores de esta ‘cultura de la vida’. Vuestro ser católicos comporta una mayor responsabilidad: primero que nada hacia ustedes mismos, por el esfuerzo de coherencia con la vocación cristiana, y luego hacia la cultura contemporánea, para contribuir a reconocer en la vida humana la dimensión trascendente, la impronta de la obra creadora de Dios, desde el primer instante de la concepción.


Espero que leas la siguiente y la pases.


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