miércoles, 26 de junio de 2013

Descifrando al Papa Francisco

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja

Descifrando al Papa Francisco
por  DIEGO CONTRERAS           25.JUN.2013
Me ha gustado mucho este artículo de Aceprensa
por eso lopongo a vuestra consideración para tener luces
 y no hablemos tan a la ligera. Franja


Pasados ya los tres meses desde su elección, el Papa Francisco continúa despertando el fervor de los fieles, suscitando el interés de la prensa y levantando cierta perplejidad entre los comentaristas que han intentado descifrar las claves de su pontificado.
El hecho evidente es que el discurso “mediático” sobre el Papa y la Iglesia es hoy muy diferente del habitual hace tan solo unos meses, cuando estaba dominado casi exclusivamente por cuestiones críticas y polémicas. Todo parece indicar que es una situación que va más allá de una “tregua” motivada por el efecto de novedad y curiosidad que despierta la llegada de un nuevo Papa.

En estos primeros meses 
el Papa Francisco ha logrado trasmitir 
que es preciso centrarse en lo esencial
Los frecuentes gestos de Francisco y los contenidos de sus homilías diarias (una novedad absoluta) han alimentado noticias en las que el tema de fondo suele ser algún aspecto de lo que significa vivir una vida cristiana. Se habla con cierta soltura de sacramentos, oración, virtudes (pobreza, humildad, caridad, magnanimidad, fortaleza, etc.)… es decir, de lo que habitualmente solía quedar fuera de las informaciones referidas al Papa. Es cierto que a veces se presentan esos contenidos en clave polémica, como dirigidos contra alguien (los curas ambiciosos, etc.), pero ahí están.
Se ha producido un cambio de paradigma que, no hay que olvidar, apareció claramente con la inesperada renuncia de Benedicto XVI, cuando se mostró gráficamente a todos que el gobierno, en la Iglesia, es servicio y no ejercicio de poder. Fue un mensaje que tuvo una clara incidencia en el tono marcadamente espiritual que caracterizó todo el cónclave.
La primera reforma que el Papa quiere llevar a cabo tiene que ver con la conversión personal

una imágen vale más que mil palabras.

Conversión personal

Se ha insistido mucho en los últimos meses en la necesidad de reformas en la Iglesia. Por lo general, se ha señalado casi exclusivamente a la Curia romana. Sin negar esa necesidad, da la impresión de que la primera reforma que el Papa quiere llevar a cabo se sitúa a nivel personal. De ahí que su martilleo –para el que se alimenta de su predicación anterior como sacerdote y obispo esté dirigido a todos, no solo a la Curia. Lo que busca, antes que nada, es la conversión personal.



Algunos sostienen que el Papa es popular porque ha evitado entrar en temas polémicos candentes. Es cierto que no ha puesto el énfasis –al menos, en sus intervenciones públicas en esas cuestiones (aborto, eutanasia, matrimonio homosexual, etc.), pero tampoco las ha evitado. Mi impresión es que Francisco está aplicando el consejo de Benedicto XVI: hoy es urgente recordar antes que nada que el cristianismo es una afirmación, no un cúmulo de prohibiciones. Si no se entienden primero los “sí”, los “no” carecerán de sentido.


Lo que mejor transmiten del Papa 
los medios de comunicación son sus gestos
Se le atribuye que trata temas de éxito asegurado, como la denuncia contra los excesos de las finanzas internacionales, pero en un plano genérico, de modo que nadie se siente interpelado ni acusado. En realidad, ese carácter general es el tono habitual de los Papas, como demuestran las intervenciones de sus predecesores incluso al tratar de cuestiones tan graves como el terrorismo (no hay acusaciones personales). Por otro lado, si el Papa buscara temas populares para sus intervenciones, ciertamente no se habría referido tantas veces –por poner un ejemplo a algo tan tabú y tan poco popular como la existencia del diablo y su acción perversa en las almas.


Los gestos del Papa

Lo que mejor transmiten del Papa los medios de comunicación son sus gestos. El problema es que los gestos, por definición, son más ambiguos que las palabras. Cada uno les da la interpretación que le parece más adecuada, sin el riesgo de ser desmentidos. Ahí –en la elasticidad de la interpretación de sus gestos es posiblemente donde surge buena parte del desconcierto que provoca el Papa Francisco en algunos. Puedo construirme un Papa a mi medida, sobre todo si –como ha ocurrido se añaden al gesto frases muy expresivas, pero nunca pronunciadas por el Papa… La ambigüedad de los gestos disminuye si se conoce “el texto”, es decir, el contenido de su predicación escrita y oral, y sus obras anteriores.



El Papa está todavía en la fase de “reflexión, oración y diálogo” con la que quería acometer y acompañar su ministerio antes de tomar decisiones importantes. Aunque caben nuevas sorpresas, su estilo será cada vez más conocido. Pero en estos primeros meses ha logrado trasmitir que es preciso centrarse en lo esencial, abandonar lo superfluo y llevar el evangelio a los últimos rincones de la sociedad. Su petición es incisiva porque su estilo de vida, tal como el observador normal lo deduce de sus gestos, es coherente con ese anhelo.

viernes, 14 de junio de 2013

Engendrados por el bautismo.

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
Como tema sacerdotal lo pongo es este blog. 
sacramento del bautismo
Una historia hermosa. La de un sacerdote que bautiza a un niño, que pasado el tiempo es ordenado sacerdote. Al final de su vida tiene el deseo, de poder ver antes de morir al niño bautizado por él hace tantos años, y que se ordenó sacerdote, pero que está muy lejos. Y ya moribundo, cerca de la muerte, se encuentra sin buscarlo con él, y recibe los últimos auxilios de aquel hijo suyo en la fe. Hermosa historia que puedes ver en este artículo: Franja.

Ordenación sacerdotal en la Basílica de San Eugenio de Roma. 

Autor: José Rodrigo López Cepeda, MSpS (Guadalajara, Mex.) | Fuente:
 www.100sacerdotes.com
Engendrados por el bautismo
Yo también estoy llamado a engendrar a la vida de fe a muchos
Engendrados por el bautismo
Visitando mi ciudad natal, cedí a la petición de mi madre de ir a ver a una amiga suya internada en el hospital. Estando en la habitación de la enferma, se acercó a mí una de las enfermeras y me pidió si podría ver a un anciano sacerdote que estaba muy grave. Sin indagar más me despedí de la amiga de mi madre y me dirigí a terapia intensiva en donde estaba mi hermano en el sacerdocio.
Al entrar fue muy grande mi sorpresa pues aquel anciano sacerdote, ciertamente muy grave, era el sacerdote que me había bautizado. Estaba inconsciente. Me presenté a la persona que lo cuidaba y se echó a llorar cuando le dije que yo había sido bautizado por aquel sacerdote. 
Y me dijo: «Padre… el Señor Cura supo de su ordenación sacerdotal allá en Europa, y decía que no quería morirse sin ver a su hijo sacerdote, pues él le había engendrado a la fe por el agua del bautismo». Y allí estaba yo ungiendo y presentando al Señor a ese siervo fiel que me había regalado la gracia que ahora me permitía a mí bendecirlo.
Este hecho ha marcado mi vida sacerdotal, pues yo también estoy llamado a engendrar a la vida de fe a muchos por el bautismo, pero más aún por mi forma de vivir la fe. No sé cuántos de los que yo he bautizado haya llamado Dios a servirle, pero desde entonces, cada vez que presento un niño en la pila bautismal hago una petición en mi interior: «Que el día de mañana, Señor, uno de ellos me ayude a ir a tu encuentro».
Si te ha gustado...pásalo!.

Te lo agradecerán en especial los sacerdotes amigos. Franja

puedes verlo en:

http://blogcatolicodejavierolivaresbaiona.blogspot.com.es/2013/06/engendrados-por-el-bautismo-catholicnet.html

martes, 11 de junio de 2013

Niño musulmán, converso, ahora sacerdote católico

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
Un tema sacerdotal que os gustará. Franja
Era un niño musulmán, soñó con Jesús, se hizo cura católico y casi lo fusilan los islamistas



Trabajó con los refugiados de guerra

Era un niño musulmán, soñó con Jesús, se hizo cura católico y casi lo fusilan los islamistas
«Jesús se me apareció con dos libros en sus manos: en una, la Biblia; en otra, el Corán. Me pidió que escogiera qué libro era el correcto», recuerda.

   
 Omar era un soldado musulmán a quien hablaron de Santa Bakhita: hoy, católico, se plantea ser cura
 Le secuestraron en Sudán, le ofrecieron mujeres para convertirse al islam y un «ángel» le salvó
 Milagros del siglo XXI (2º): Oración cristiana cura a una musulmana
 Ayuda a la Iglesia necesitada lanza una campaña de ayuda para los católicos de Sudán

  Un indonesio de religión musulmana pisotea a un niño de padres cristianos.
Sirve para entender mejor la alianza de civilizaciones.
Esta es la historia de Bashir Abdelsamad, que empieza en su infancia, en los años 60, en Sudán del Norte, un niño musulmán como tantos otros que iba a la escuela y se aprendía el Corán.

"El clérigo islámico que nos daba clase nos explicó que Dios nos permitía a nosotros, los musulmanes, matar a los cristianos y los ateos, los que no creen en el Corán", recuerda Bashir.

- ¿Por qué creó Dios, que es misericordioso, a esas personas, si no les ama? -preguntó el niño en clase. El profesor le castigó duramente delante de todos por hacer preguntas incómodas. Pero él, con 10 años, tenía claro que Dios no podía ser así.

El niño musulmán que vio a Jesús
"Esa noche, tuve una visión de Jesús", explica Bashir, casi 50 años después. "Jesús se me apareció con dos libros en sus manos: en la derecha tenía la Biblia; en la izquierda tenía el Corán. Me pidió que escogiera qué libro era el correcto. Cuando elegí la Biblia, desapareció".

Esa es la visión sobre la que Bashir edificó su vida en un entorno hostil a la fe cristiana. Él dice que ni siquiera había visto nunca entonces una imagen de Jesús, algo perfectamente lógico en el Sudán del Norte de los años 60. Pero cuando un tiempo después vio una iglesia católica en su país, con imágenes de Jesús, lo reconoció. Era el hombre de su visión.

Estudiando con los combonianos
Hasta la educación secundaria, en un instituto de los Misioneros Combonianos, Bashir no tuvo ninguna oportunidad de conocer nada más de Jesús y el cristianismo. Creció durante la primera guerra civil sudanesa (1955 a 1972) y después viviría la guerra del gobierno islámico del norte contra los independentistas cristianos y animistas del sur (de 1983 a 2005).

En el instituto de los combonianos pudo conocer la fe, estudiar la Biblia y convencerse: esa era la verdad. Nadie quería bautizarle, los sacerdotes temían represalias del gobierno islámico, pero el joven insistió tanto que al final recibió el bautismo. A su familia no le molestó, excepto por las posibles represalias si se supiera. Pero Bashir lo tenía ya claro: quería ser sacerdote.

Primero probó en el noviciado comboniano, pero solía caer enfermo y la salud es muy importante para los misioneros. Después estudió en un seminario de su diócesis, y fue ordenado como sacerdote diocesano.

Con los refugiados en las montañas
Fue entonces cuando su obispo lo envió a ayudar a los refugiados de los Montes Nuba en Sudán central, gente desplazada por la guerra y muy maltratada por los islamistas del norte y las fuerzas gubernamentales. "Yo los organizaba, les ayudaba en necesidades básicas como comida, medicinas, mantas y alojamiento", recuerda.

Pero eso no gustaba a las tropas norteñas que recorrían los Montes Nuba. Quien ayudase a los refugiados, quien no fuese musulmán, era sospechoso de simpatizar con el enemigo. Dos veces detuvieron a Bashir y le interrogaron, acusándolo de colaborar con los rebeldes del sur. La tercera vez que le arrestaron, en 1991, decidieron ya fusilarle, y lo juntaron con otras 8 personas para ejecutar.

"Me llevaron a unos barracones militares y me metieron en una celda pequeña un tiempo. Después, nos juntaron para fusilarnos. Éramos nueve. Sólo yo fui rescatado", apunta.

Se salvó porque otro sacerdote consiguió encontrar a un comandante amigo de Bashir y llegaron corriendo al pelotón de fusilamiento... Los otros ocho condenados ya habían sido ejecutados. Bashir se salvó por muy poco.

Camino del exilio
Su amigo comandante le recomendó dejar el país. Y lo hizo: primero huyó a El Cairo, luego a Kenia, después a Sudán del Sur. Allí volvió a atender a refugiados, pero al caer enfermo el obispo lo envió a recuperarse a Nairobi. Y de allí, a estudiar en la universidad jesuita de Xavier, en Ohio, EEUU, donde llegó en 1994. Acabados los estudios, no pudo volver a Sudán hasta mucho después, avisado de que aún le buscaban.

Tardó 21 años en volver a su tierra, en ver a sus parientes. "Mi familia me aconsejaba no caminar solo en público, pero les dije que si me matan, mi muerte valdrá la pena, porque alguien que ama su país y muere hace que la gente aprenda de esa muerte", declaró en la revista de Xavier University. "Cuando me arrestaron para matarme, estaba feliz de morir sabiendo que no podrían quitar mi espíritu".

Hoy Bashir sigue en Estados Unidos, como vicario en varias parroquias de la diócesis de Sioux City, y atiendiendo también inmigrantes sudaneses en Norteamérica. "La Biblia, mi libro preferido, siempre está conmigo, y el Rosario también. Creo que Dios tiene planes para mí, aquí, o en cualquier otro sitio", comenta el padre Bashir Abdelsamad.

Fuente: Religión en Libertad
y...

jueves, 6 de junio de 2013

El Papa Francisco pasará sus vacaciones de verano en Roma

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
El Santo Padre, Francisco, siempre imprevisible, pero haciendo el bien. 
El Papa Francisco pasará sus vacaciones de verano en Roma
2013-06-06 17:24:50


Noticias del Papa emérito:



Publicado el 06/06/2013
http://es.romereports.com El periodista alemán Manfred Lütz ha visitado a durante 30 minutos a Benedicto XVI en el ex-monasterio Mater Ecclesia del Vaticano y ha publicado una breve declaración del Papa emérito: "Vivo como un monje. Estoy bien. Rezo y leo".

5 de junio, 2013. (Romereports.com) Francisco pide de nuevo la paz en Siria. Además, ha convocado en Roma a las instituciones católicas que ayudan a víctimas del conflicto y al dicasterio “Cor Unum” que coordina la acción humanitaria para conocer de primera mano la situación.
PAPA FRANCISCO
“La preocupación de la Santa Sede por la crisis en Siria y de modo concreto por su población, que con frecuencia padece de manera inerme las consecuencias del conflicto, es conocida por todos”.

El Papa pidió el cese inmediato de la violencia y la búsqueda de una solución compartida a través del diálogo y la reconciliación. Además prometió que la Iglesia no abandonará a los necesitados.
Y un añadido de Blogueros con el Papa:






Puede servir para entender mejor al Sano Padre, Francisco

sábado, 1 de junio de 2013

DEVOCIÓN DE LAS TRES AVEMARÍAS

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja


Pongo este artículo para la difusión de la Devoción de las tres Avemarías, con la finalidad de ayudar al que lo necesite. Pienso que es un tema muy sacerdotal, porque puede ayudarnos a los sacerdotes a enriquecer a los fieles, con la garantía de la eficacia de nuestras devociones Marianas. 

¿En qué consiste la devoción de las tres Avemarías?
En rezar tres veces el Avemaría a la Santísima Virgen, Madre de Dios y Señora nuestra, bien para honrarla o bien para alcanzar algún favor por su mediación.
¿Cuál es el fin de esta devoción?
Honrar los tres principales atributos de María Santísima, que son:
1.- El poder que le otorgó Dios Padre por ser su Hija predilecta.
2.- La sabiduría con que la adornó Dios Hijo, al elegirla como su Madre.
3.- La misericordia con que la llenó Dios Espíritu Santo, al escogerla por su inmaculada Esposa.
De ahí viene que sean tres las Avemarías a rezar y no otro número diferente.
¿Cuál es la forma de rezar las tres Avemarías?



María Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal.

1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno
 Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo.
 Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo
  Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén!




¿Cuál es el origen de la devoción de las tres Avemarías?

Santa Matilde, religiosa benedictina, suplicó a la Santísima Virgen que la asistiera en la hora de la muerte. La Virgen María le dijo lo siguiente: "Sí que lo haré; pero quiero que por tu parte me reces diariamente tres Avemarías. La primera, pidiendo que así como Dios Padre me encumbró a un trono de gloria sin igual, haciéndome la más poderosa en el cielo y en la tierra, así también yo te asista en la tierra para fortificarte y apartar de ti toda potestad enemiga. Por la segunda Avemaría me pedirás que así como el Hijo de Dios me llenó de sabiduría, en tal extremo que tengo más conocimiento de la Santísima Trinidad que todos los Santos, así te asista yo en el trance de la muerte para llenar tu alma de las luces de la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las tinieblas del error e ignorancia. Por la tercera, pedirás que así como el Espíritu Santo me ha llenado de las dulzuras de su amor, y me ha hecho tan amable que después de Dios soy la más dulce y misericordiosa, así yo te asista en la muerte llenando tu alma de tal suavidad de amor
divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para ti en delicias."
Y esta promesa se extendió en beneficio de todos cuantos ponen en práctica ese rezo diario de las tres Avemarías.



¿Cuáles son las promesas de la Virgen a quienes recen diariamente las tres avemarías?
Nuestra Señora prometió a Santa Matilde y a otras almas piadosas que quien rezara diariamente tres avemarías, tendría su auxilio durante la vida y su especial asistencia a la hora de la muerte, presentándose en esa hora final con el brillo de una belleza tal que con sólo verla la consolaría y le transmitiría las alegrías del Cielo.

¿De qué fecha data el primer texto del Avemaría?
El 23 de octubre de 1498 apareció impreso en Brescia-Italia, el primer texto completo del Avemaría, tal como se le reza en la actualidad. Fue incluida en una obra dedicada a la Virgen, compuesta por el padre servita Gasparino Borro.
En 1568, el Papa Pío V, al promulgar la nueva Liturgia de las Horas, introdujo y prescribió la fórmula completa del Avemaría y dispuso que todos los sacerdotes, al iniciar en cada hora el rezo del Oficio Divino, recen el Avemaría después del Padre Nuestro.

¿Cuál es el fundamento de esta devoción?
La afirmación católica de que la Santísima Virgen poseyó, en el más alto grado posible a una criatura, los atributos de poder, sabiduría y misericordia.
Esto es lo que enseña la Iglesia al invocar a María como Virgen Poderosa, Madre de Misericordia y Trono de Sabiduría.


Y en este enlce puedes ver cómo se reza el santo Rosario:
Y ADEMÁS:

Novena de las tres AVEMARÍAS
[Estampa religiosa antigua de N. S. de las tres Avemarías]
Antigua estampa religiosa de N. S. de las Tres Avemarías

Novena de las tres AVEMARÍAS

Oh Madre de Dios y Madre de todas las gracias: por las muchísimas que te concedió la Santísima Trinidad, y particularmente por tu poder, sabiduría y ardiente caridad, te suplico nos concedas a nosotros participar de estas gracias, como participan los hijos de los bienes de sus padres, y especialmente nos concedas la gracia que te pedimos en esta novena honrando en ti al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén. (Hacer aquí la petición).

 REZAR ASÍ:

1 -Oh Virgen poderosísima: así como Dios Padre, en su munificencia omnipotente, levantó tu alma sobre un trono de gloria sin igual, hasta el punto de que, después de él, eres la más poderosa en el cielo y en la tierra, así también te suplico que me asistas en la hora de la muerte, para fortificarme y rechazar de mí toda potestad enemiga.  Avemaría.

 2 -Oh Virgen sapientísima: así como el Hijo de Dios,
conforme a los tesoros de su sabiduría, te adornó y llenó maravillosamente de ciencia y entendimiento, de tal modo que gozas del conocimiento de la Santísima Trinidad más que todos los santos juntos, y como sol brillante, con la claridad de que te ha embellecido, adornas todo el cielo, así también te ruego me asistas en la hora de la muerte, para llenar mi alma de las luces de la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las tinieblas de la ignorancia y del error. Avemaría.

3 -Oh Virgen amantísima: así como el Espíritu Santo te llenó por completo de las dulzuras de su amor y te hizo tan amable y tan amante que, después de Dios, eres la más dulce y la más misericordiosa, así también te ruego me asistas en la hora de la muerte, llenando mi alma de tal suavidad de amor divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para mí en delicias.  Avemaría.



UNA DEVOCIÓN CONSOLADORA
Existen muchos testimonios comprobados de conversiones a la hora de la muerte de muchos, que fueron fieles a la promesa de rezar todos los días al acostarse, como se lo había enseñado su madre, y que la Virgen no se dejó ganar en amor y generosidad. Recibieron los sacramentos, después de haberse arrepentido y sirvieron de edificación para los devotos de la Santísima Virgen.
Franja

sábado, 25 de mayo de 2013

Vocación del Papa Francisco

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
Vocación del Papa Francisco
Jorge Mario, el pibe
Un artículo más de la vocación del Papa Francisco, que puede ayudar a muchos lectores de este blog un poco vocaciones. 
Franja
La inédita historia vocacional del Papa Francisco
¡Encontró su vocación en el confesionario!
jueves, marzo 14, 2013   
Por Luis Alva
La historia vocación del santo padre Francisco  no es diferente a la de muchos sacerdotes y seminaristas.  El joven Bergoglio como todo joven de su época tenía ya un proyecto en su mente. Nos cuenta Sergio Rubin, que Jorge junto a su novia se dirigía a una fiesta y al pasar por su parroquia porteña de San José de Flores, sintió un gran deseo de confesarse y fueron las palabras del sacerdote (cuyo nombre nunca reveló) que lo sacudieron.

Estas fechas nos dan muchas alegría el recordarlas. Un hombre con una trayectoria
marcada por la Providencia de Dios y el SÍ de su consentimiento y elección.

Fue en ese instante donde Jorge sintió un deseo por la vocación religiosa que llevaba ya dentro. Salió de allí muy emocionado de ser sacerdote de Cristo. Pero no se lo dijo a nadie. El único síntoma fue que al poco tiempo rompió con su novia. Fiel a su estilo reservado esperó unos años para anunciar su decisión a su familia. Su padre lo celebró. Su madre, en cambio, se enojó. Pero no se amilanó. Fue duro para él: ella no quiso ir a verlo durante los primeros años de seminario hasta que, finalmente, aceptó su decisión.
Una decisión que -quien podría imaginarlo- lo llevaría muchos años después a ser el primer papa argentino y latinoamericano para sorpresa de los argentinos y de los católicos de todo el mundo.
La demora en entrar al seminario pareció explicarse por su deseo de relacionarse con el mundo profano antes de abrazar la vida religiosa. Ya mientras cursaba la secundaria trabajaba por pedido de su padre. Pero acaso la experiencia más fuerte de su juventud -que le marcó el límite humano- fue una grave enfermedad que lo codeó con la muerte. Hubo varios días de incertidumbre porque los médicos no acertaban con el diagnóstico. Al fin, detectaron una infección pulmonar que requirieron un tratamiento con sondas que le provocaba dolores terribles.
Las palabras de circunstancias para confortarlo no lo convencían. Hasta que una monja que sorpresivamente lo consiguió lo logró con una frase simple y directa: “Con tu dolor, lo estás imitando a Jesús”. Desde entonces, Jorge Bergoglio vive con un sólo pulmón, lo que lo obliga a administrar sus esfuerzos, si bien nunca fue una severa restricción.
Recuperado, ingresó finalmente al seminario. Optó por los jesuitas porque le atraía su perfil de gran formación y cierto vanguardismo. Ya ordenado, quería ser misionero. Y añoraba con ir a Japón, donde los jesuitas tienen una fuerte presencia. Pero no logró la autorización de su superior. Técnico químico y profesor de literatura, la docencia se reveló como otra de sus grandes vocaciones.
En su paso por el prestigioso colegio de la Inmaculada de Santa Fe, sus alumnos lo bautizaron “el profe Carucha”, severo, pero muy querible. El se esmeraba: llegó a llevar a la provincia para su clase nada menos que a Jorge Luis Borges.

La foto familiar. ¡Estábamos todos!
Con apenas 37 años, se convirtió en superior de los jesuitas en la Argentina. Eran los tiempos en de la violencia política, la última parte de la guerrilla y el terrorismo y el comienzo de la represión de la dictadura más sanguinaria que conoció la Argentina.
Bergoglio terminó recalando en Alemania, donde realizó una tesis sobre Romano Guardini, el gran teólogo  con una visión innovadora de la Iglesia. A su regreso a la Argentina -tras un paso por el colegio El Salvador, de Buenos Aires- fue destinado a la iglesia de los jesuitas en Córdoba, donde estuvo poco menos que recluido. Para muchos fue la continuación de un exilio forzoso. Pero pocos años después su vida religiosa daría un gran vuelco.
A comienzos de los '90 el entonces arzobispo de Buenos Aires, cardenal Antonio Quarracino, lo señaló para que sea uno de sus obispos auxiliares. Comienza así su meteórica carrera que lo llevó de ser un complet out sider de la Iglesia a ser elegido vicario general de la arquidiócesis y finalmente el sucesor de Quarracino tras su muerte.
Atraído por su inteligencia, espiritualidad y humildad, Quarraciono siempre contaba que en cada acto y oficio, cuando quería localizar a Bergoglio, debía buscarlo en las últimas filas, casi escondido. Ya como arzobispo, rechazó la coqueta residencia arzobispal de livos y el auto con chofer. Optó por vivir en la curia, frente a la plaza de Mayo, en una austera habitación. Y trasladarse en colectivo o subte. 
 
El primer aniversario del atentado a las Torres Gemelas fue clave para la proyección internacional de Bergoglio. Entonces, el argentino participaba como moderador suplente de un sínodo de obispos, en Roma. Como el titular, que era el arzobispo de Nueva York debió ausentarse a su ciudad para participar de la conmemoración, Bergoglio debió coordinar la asamblea, dejando una excelente impresión.
Su  prestigio ascendente terminó convirtiéndolo en el segundo más votado en el cónclave anterior, detrás de Ratzinger. Parecía que su tiempo había pasado tras la renuncia de Benedicto XVI. El ya tenía programado ir a fin de año, cuando se iba a efectivizarse su retiro, ir a vivir a la residencia porteña de los sacerdotes ancianos. Su Dios y los cardenales dispusieron otra cosa
Nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, estudió y se diplomó como técnico químico. En su camino se cruzó la vocación sacerdotal y decidió ingresar en el Seminario de Villa Devoto.
El 11 de marzo de 1958 pasó al noviciado de la Compañía de Jesús. Estudió humanidades en Chile y en 1960, de regreso a Buenos Aires, obtuvo la licenciatura en Filosofía en el Colegio Máximo San José, en la localidad de San Miguel.
De 1967 a 1970 cursó la licenciatura en Teología en el Colegio Máximo de San Miguel. Recibió los órdenes sagrados el 13 de diciembre de 1969. Tras ocupar varios cargos de autoridad en la orden jesuita, el 31 de julio de 1973 fue elegido provincial de la Argentina.
Entre 1980 y 1986 fue Rector del Colegio Máximo de San Miguel y de las Facultades de Filosofía y Teología de esa misma Casa.
En 1992 el Papa Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Buenos Aires. Recibió la ordenación episcopal el 27 de junio de ese año y en 1997 fue promovido como coadjutor de la misma arquidiócesis.
El 28 de febrero de 1998 se convirtió en el primer jesuita en ser primado de la Argentina, tras suceder al cardenal Antonio Quarracino.
Nombrado cardenal presbítero el 21 de febrero de 2001, recibió la birreta roja y el título de San Roberto Belarmino.
Asistió como relator general adjunto a la X Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos, que tuvo lugar en Ciudad del Vaticano del 30 de setiembre al 27 de octubre de 2001.
Asistió también a la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del 2 al 23 de octubre de 2005.
Es también miembro del consejo post-sinodal de la XI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El 9 de noviembre de 2005 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina para el trienio 2005-2008.
En la Santa Sede, forma parte de la Congregación para el Culto Divino y la disciplina de los Sacramentos, la Congregación para el Clero, la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.
Asimismo, integra el Pontificio Consejo para la Familia, la Comisión para América Latina (CAL) y el Consejo Ordinario de la Secretaría General para el Sínodo de los Obispos.
Según las diversas versiones que han reconstruido el Cónclave de los días 18 y 19 de abril de 2005, Bergoglio fue el depositario de un grupo de votos que originalmente captó el arzobispo de Milán, Carlo María Martini.
El arzobispo de Buenos Aires habría obtenido hasta 40 votos, pero fue tan fuerte la emoción que pidió abiertamente a los otros cardenales que no le eligiesen.

El cardenal Bergoglio ya era uno de los favoritos para ser Papa, y es cuando el 13 de marzo del 2013 lo es elegido, y así se convierte en el primer Papa Latino Americano, el primer Papa Jesuita, y el primero en llamarse Francisco. Copyright Clarín
No se le ahorrarán trabajos-cruces- por eso...
El modelo a imitar, El Crucificado. 

viernes, 24 de mayo de 2013

Una joven estuvo a punto de dejarnos sin Papa Francisco

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
Una joven estuvo a punto de dejarnos sin Papa Francisco
miércoles, mayo 08, 2013    
Juan García Inza

El Papa Francisco sorprende por su sinceridad.  No hay tapujos en su alma para disimular cualquier detalle de su vida. Cuando se va con la verdad por delante lo que se busca es el bien aportando  la experiencia propia. En su diálogo con el Rabino Skorka nos quiere advertir que el corazón humano no es ajeno a la belleza y al amor.  Pero tampoco es indiferente ante el compromiso.

Cuando era seminarista
Siendo el Papa Francisco seminarista nos cuenta la impresión que le produjo la belleza de una joven, inteligente y bien plantada, que se encontró en una boda. Aquella experiencia le hizo tambalear por dentro. Estuvo a punto de dar un vuelco en su vida, pero hay que tener la valentía y la honradez que el tuvo para decidirse por la vocación que había recibido  de Dios para el sacerdocio. Estos son los hechos que él mismo  nos narra:
( El laico) ... Está metido en el mundo hasta la coronilla, pero sin dejarse llevar por el espíritu del mundo. Y eso cuesta muchísimo. Ahora, ¿qué sucede con nosotros, los consagrados? Somos tan débiles que siempre está la tentación de la incoherencia. Uno quiere el pan y la torta, quiere lo bueno de la consagración y lo bueno de la vida laical. Antes de entrar en el seminario, yo iba por ese camino. Pero después, cuando uno cultiva esa elección religiosa, encuentra fuerza en ese camino. Al menos yo lo vivo así, lo cual no quita que por ahí uno conozca una chica. Cuando era seminarista me deslumbró una piba que conocí en un casamiento de un tío. Me sorprendió su belleza, su luz intelectual... y, bueno, anduve boleado un buen tiem­po, me daba vueltas en la cabeza. Cuando volví al seminario después del casamiento, no pude rezar a lo largo de toda una semana porque cuando me predisponía a hacerlo aparecía la chica en mi cabeza. Tuve que volver a pensar qué hacía. Todavía era libre porque era seminarista, podía volverme a casa y chau. Tuve que pensar la opción otra vez. Volví a elegir —o a dejarme elegir— el camino religioso. Sería anor­mal que no pasara este tipo de cosas. Cuando esto sucede, uno se tiene que resituar. Tiene que ver si vuelve a elegir o dice: "No, eso que estoy sintiendo es muy hermoso, tengo miedo a que después no sea fiel a mi compromiso, dejo el seminario". Cuando a algún seminarista le pasa algo así, lo ayudo a irse en paz, a que sea un buen cristiano y no un mal cura. En la Iglesia occidental, a la que pertenezco, los curas no pueden casarse como en las iglesias católicas bizantina, ucraniana, rusa o griega. En ellas, los sacerdotes pueden casarse; los obispos no, tienen que ser célibes. Ellos son muy buenos curas. A veces los cargo, les digo que tienen mujer en su casa, pero que no se dieron cuenta de que también se compraron una suegra (Fuente: Sobre el cielo y la tierra, Ed. Debate, pág. 56)
            Pienso que no hace falta más comentarios. Hoy disfrutamos al Papa Francisco, porque un día, con toda valentía, supo  decir que no a lo que el corazón le proponía, y decir que sí a lo que su voluntad le dictaba, que no era ni más ni menos que hacer la Voluntad de Dios.

lunes, 20 de mayo de 2013

Francisco, un Papa “anticlerical"

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja

Cómo tocar con fe a Dios en la oración.

Blog de Tío Paco-Franjaoli-Franja
Yo no sé si habréis pensado en la importancia del sacerdote. Solo él puede hacer cercana la sanación que nos trae Jesús, como en aquel tiempo del Evangelio. La lepra, la parálisis, la ceguera y los flujos de sangre en nuestra alma, se pueden curar, si nos acercamos con humildad a que te puede decir-"Ipse Christus"-Yo te absuelvo, yo te limpio, levántate y anda...tu fe te ha curado.
Ponga aquí esta meditación hoy, para que pidamos por las vocaciones sacerdotales. Este blog tiene esa finalidad. "Los obreros son pocos" Y el Señor quiere que pidamos vocaciones. ¿Las pedimos y las apoyamos?  Franja.


¿Cómo tocar con fe a Dios en la oración?
 17 Mayo 2013   P. Guillermo Serra, LC
La oración es acercarse a Jesús con humildad y tocarlo desde la fe. La oración llena de fe es “la debilidad” de Dios y la fuerza del hombre. Jesús no se resiste a hacer milagros cuando percibe una gran fe. No basta con tocar a Jesús, sino tocarlo con fe y experimentar cómo muchas virtudes, gracias, salen de Él para curar nuestro corazón y cuerpo.



«Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que no había podido ser curada por nadie, se acercó por detrás y tocó la orla de su manto, y al punto se le paró el flujo de sangre. Jesús dijo: «¿Quién me ha tocado?» Como todos negasen, dijo Pedro: «Maestro, las gentes te aprietan y te oprimen». Pero Jesús dijo: «Alguien me ha tocado, porque he sentido que una fuerza ha salido de mí». Viéndose descubierta la mujer, se acercó temblorosa, y postrándose ante él, contó delante de todo el pueblo por qué razón le había tocado, y cómo al punto había sido curada. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz». (Lc 8,43-48)

Nuestra propia enfermedad debe ser presentada con fe y esperanza
La mujer hemorroisa sufría desde hacía 12 años esta enfermedad. No había encontrado remedio, se había gastado todo en doctores. Sólo le quedaba una esperanza, ese Jesús del que toda la gente hablaba. Debido a su enfermedad era impura y todo lo que tocase automáticamente se convertía en impuro. Vivía en una soledad total, separada de la sociedad, de su familia, 12 años queriendo “volver a vivir”. Esta soledad, necesidad de vivir, de ser alguien, hizo que sin temor se acercase a Jesús. Percibía en Él alguien que podría devolverle la vida, que podría dar sentido a esta enfermedad y poder ser curada.

En la oración nos presentamos también enfermos, débiles, con temores, resistencias, profundas heridas que todavía sangran. Con facilidad buscamos en el mundo diversos “doctores” que nos puedan curar, distracciones, pasatiempos que en el fondo nos dejan igual y nos vamos desgastando. En la oración nos presentamos conscientes de esta debilidad, pero a la vez llenos de fe porque estamos ante el único que nos puede curar de raíz, el que puede devolvernos la vida, dar un sentido profundo y nuevo a nuestra existencia, a nuestra soledad. Este acto de fe y confianza son los pasos necesarios para llegar hasta el Maestro: “Creo en ti Señor, espero en tu amor, confío en ti, quiero amarte para vivir”. Presentamos nuestra vida ante Él, nuestra debilidad, enfermedad, con fe y confianza para que Él nos cure.
Acercarse a Jesús con humildad, con la mirada siempre fija en su Amor y ternura
Con gran fe, se acercó a Jesús por detrás, y con delicadeza, consciente de su impureza, se atrevió a tocarle con fe la orla de su manto.
Cuando hay fe y amor, la oración se convierte en un buscar el bien de la otra Persona: acogerle, cuidarlo, amarlo. Esto es lo que hace la hemorroisa. No piensa en sí misma. No quiere “molestar” al Señor: con humildad se acerca por detrás y busca tocar tan sólo el borde de su manto. Esto sería suficiente. La fe no busca evidencia, no quiere tocar a toda costa, palpar como lo hizo Santo Tomás. Basta con un detalle, un gesto cercano y tierno. Es un decirle a Jesús: “no te quiero molestar, sé que me amas y con tocarte el borde del manto, te darás cuenta que te necesito, que estoy aquí, que te amo y que quiero poderte abrazar… pero soy impura, mi alma es impura, necesito que tu amor me purifique y me haga digna de Ti”.
Así la hemorroisa buscando el bien de Jesús, el no “hacerle” impuro, logra su propio bien. La oración es buscar al otro para encontrarse con el otro. Es dejarse encontrar buscando. Es rozar su Corazón para encontrase dentro de él.

La fe mueve el Corazón de Jesús y fija su mirada en la humildad
La mujer queda curada al instante. Jesús no espera a que la mujer le diga qué necesita. Así es el Buen Pastor, conoce a sus ovejas, nos conoce y sabe lo que necesitamos incluso antes de que se lo pidamos. Por eso, muchas veces la oración es ponerse en su presencia, quizás experimentando un silencio que no es indiferencia por parte de Jesús, sino un querer expresar ternura, contemplar a su creatura tan amada y admirarla con amor.
Jesús estaba siendo oprimido por la multitud, sin embargo, sintió que una virtud salía de Él y gritó: « ¿Quién me ha tocado? » Los discípulos, asombrados, no entienden esta pregunta. Decenas de personas están agolpadas, se empujan y estrujan a Jesús y sólo una “le ha tocado”, aquella que apenas ha rozado el borde de su manto.
Aquí Jesús nos dice con claridad que tocarle es amarle, es tener la humildad de confiar en Él, de tratarle con ternura y fe. De acercarse a Él como un niño a su Padre y estar, sí, estar junto a Él. Muchos estaban más cerca que la mujer, pero no tenían fe, era quizás más bien curiosidad, rutina.
La oración nunca puede ser curiosidad o rutina. No es una actividad para llenarme de ideas o repetir fórmulas aprendidas de memoria. Esto sería como empujar y estrujar a Jesús, como aquel grupo que lo seguía. No, esta mujer nos enseña que para tocar a Jesús hay que tener fe, hay que acudir con confianza, presentarse con humildad y tener ternura hacia Dios. ¡Ah!, y sobre todo, hay que dejarse querer por el Maestro que nos conoce, nos espera y al instante nos abraza con amor.
Queremos tocarte Jesús. Ayúdanos Señor a tocarte con fe