Homilías del Papa y Temas sacerdotales
Papa:
el clericalismo es un mal
que
aleja al pueblo de la Iglesia
2016-12-13 Radio Vaticana

(RV).- El espíritu del clericalismo es un mal presente también
hoy en la Iglesia y la víctima es el pueblo, que se siente descartado y
abusado. Es cuanto afirmó el Papa en su homilía de la Misa matutina celebrada
en la capilla de la Casa de Santa Marta. En esta celebración Eucarística
también participaron los integrantes del Consejo de los nueve Cardenales.
Francisco advirtió acerca del peligro que corren los pastores si se convierten
en intelectuales de la religión con una moral alejada de la Revelación de Dios.
El pueblo humilde y pobre que tiene fe en el Señor es víctima de
los “intelectuales de la religión”, “los seducidos por el clericalismo”, que en
el Reino de los cielos estarán precedidos por los pecadores arrepentidos.
Citando las palabras de Jesús propuestas en el Evangelio de San Mateo, el Papa
Bergoglio, destacó que el Señor se dirige a los jefes de los sacerdotes y a los
ancianos del pueblo deteniéndose sobre su papel. “Tenían – dijo – la autoridad
jurídica, moral y religiosa” y “decidían todo”. Anás y Caifás, por ejemplo,
– explicó Francisco – “juzgaron a
Jesús”. Eran los sacerdotes y los jefes que “habían decidido matar a Lázaro”, y
Judas había ido a verlos para “negociar”, de modo que así “Jesús fue vendido”.
Un estado de “prepotencia y tiranía hacia el pueblo” al que llegaron – prosiguió explicando el Papa –
instrumentalizando la ley:
“Pero una ley que ellos rehicieron tantas veces: tantas veces
hasta llegar incluso a los quinientos mandamientos. Todo estaba regulado,
¡todo! Una ley construida científicamente, porque esta gente era sabia, y
conocía todo bien. Tenía todos esos matices, ¿no? Pero era una ley sin memoria:
se habían olvidado del Primer Mandamiento, que Dios dio a nuestro padre
Abraham: “Camina en mi presencia y sé irreprensible”. Ellos no caminaban:
estuvieron siempre detenidos en sus propias convicciones. ¡Y no eran
irreprensibles!”.
Por tanto – prosiguió explicando el Pontífice – “se habían
olvidado de los Diez Mandamientos de
Moisés”, con la ley “hecha por ellos,
intelectualista, sofisticada y casuística”, “borran la ley hecha por el Señor”.
Y su víctima – como sucedió con Jesús – es el “pueblo humilde y pobre que
confía en el Señor”. Y subrayó que “aquellos son descartados”, que conocen el
arrepentimiento incluso si no cumplen la ley, y sufren estas injusticias. Se
sienten “condenados” y “abusados” – subrayó el Santo Padre – por parte de quien
es “vanidoso, orgulloso y soberbio”. Y observó que “un descarte de esta gente
fue Judas:
“Judas fue un traidor, ¡pecó mucho eh! Pecó enormemente. Pero
después el Evangelio dice: “Arrepentido, fue a devolverles las monedas”. Y
ellos ¿qué hicieron? “Pero, tú fuiste socio nuestro. Quédate tranquillo…
¡Nosotros tenemos el poder de perdonarte todo!”. ¡No! “¡Arréglate como puedas!
¡Es un problema tuyo!”. Y lo dejaron solo: ¡descartado! El pobre Judas traidor
y arrepentido no fue acogido por los pastores. Porque ellos habían olvidado lo
que significa ser pastor. Eran los intelectuales de la religión, los que tenían
el poder, los que llevaban adelante la catequesis del pueblo con una moral
hecha por su inteligencia y no por la revelación de Dios”.
“Un pueblo humilde, descartado y aporreado por esta gente”:
también hoy en la Iglesia – observó el Obispo de Roma – suceden estas cosas.
“Está ese espíritu de clericalismo” – explicó –, “los clérigos que se sienten
superiores, que se alejan de la gente,” que no tienen tiempo de escuchar a los
pobres, a los que sufren, a los presos, o a los enfermos”:
“El mal del clericalismo ¡es una cosa muy fea! Es una edición
nueva de esta gente. Y la víctima es la misma: el pueblo pobre y humilde, que
espera en el Señor. El Padre siempre ha tratado de acercarse a nosotros: ha
enviado a su Hijo. Estamos esperando, esperando en espera gozosa, exultantes.
Pero el Hijo no entró en el juego de esta gente: el Hijo estuvo con los
enfermos, los pobres, los descartados, los publicanos, los pecadores y las
prostitutas, y esto es escandaloso. También hoy Jesús nos dice a todos
nosotros, y también a los que están seducidos por el clericalismo: “Los
pecadores y las prostitutas entrarán antes que ustedes en el Reino de los
Cielos”.
(María Fernanda
Bernasconi - RV
(from Vatican Radio)